miércoles, 27 de enero de 2010

Pichoneando.

¿Os podéis creer que Las Brujas no quieren darme latas?

Un gato como yo, un burgués decadente, que se ve impedido de comer de forma adecuada.

En represalia, esta noche mientras duermen, voy a hacer sonar mi juguete con cascabel, para sacarlas de quicio.

Que estoy gordo, dicen.

¿Gordo? La dignidad de un gato no puede medirse y su perímetro abdominal tampoco.

El culo mejor, gracias.

3 comentarios:

  1. Me alegro de que su culo esté mejor, Señor Darcy.

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  2. Königin of the infierno gélido29 de enero de 2010 a las 15:10

    Burgués decadente... Sí, gloriosa y apropiadísima expresión.

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Maulla, amigo mío.